San Martín atraviesa un momento en el que seguir haciendo lo mismo empieza a ser una alternativa difícil de sostener. El equipo acumula cinco partidos sin ganar, con tres empates y dos derrotas, y la última igualdad frente a San Martín de San Juan volvió a dejar dudas sobre su funcionamiento. Contra Deportivo Madryn, Alejandro Orfila tendrá que decidir si mantiene la estructura que viene utilizando o si mueve algunas piezas para intentar encontrar una respuesta diferente.

La cuestión no pasa solamente por cambiar nombres. Cuando un equipo gana, la lógica indica que no se toca demasiado. Pero cuando los resultados no aparecen y el rendimiento tampoco termina de convencer, las alternativas que esperan en el banco comienzan a ganar peso. San Martín tiene futbolistas que vienen sumando menos minutos y que, por sus características, podrían modificar algunas de las dificultades que se repitieron en las últimas fechas.

Los números ayudan a explicar la necesidad de buscar algo distinto. El “Santo” suma 31 puntos en 24 partidos, con siete triunfos, diez empates y siete derrotas. Marcó 22 goles y recibió 20. Como local consiguió 18 de los 36 puntos que disputó y lleva tres encuentros sin ganar en La Ciudadela. No se trata solamente de una mala racha: el equipo necesita recuperar una dinámica que le permita volver a ganar y acercarse a los puestos de Reducido.

Una alternativa que puede aportar experiencia

Uno de los puestos que podría entrar en discusión es el arco. Nahuel Manganelli tuvo buenas actuaciones desde la llegada de Orfila, pero también cometió errores que empezaron a generar preocupación. Contra el "Verdinegro", una mala decisión suya casi terminó en gol del rival. En un equipo que necesita recuperar seguridad, el rendimiento del arquero es un aspecto que el entrenador deberá evaluar.

En ese escenario aparece Darío Sand. No es solamente una alternativa más dentro del plantel. Es un referente, conoce profundamente el club y llegó a convertirse en el arquero récord de San Martín. Su experiencia y, especialmente, su capacidad para ordenar desde atrás podrían ser importantes en un momento en el que el equipo necesita recuperar confianza. Orfila deberá decidir si considera que ese liderazgo puede ser un aporte dentro de la cancha.

En la defensa, en cambio, habrá una modificación obligada. Nicolás Ferreyra llegó a la décima tarjeta amarilla y deberá cumplir dos fechas de suspensión, por lo que no estará ante Madryn ni frente a Chacarita. El propio Orfila calificó su ausencia como una baja “tremendamente importante” y destacó el nivel que había mostrado en el último partido.

Todo indica que Guillermo Rodríguez ocupará su lugar y volverá a formar dupla con Ezequiel Parnisari, como ocurrió en el debut de Orfila frente a Temperley. También aparece Aníbal Paz, que puede desempeñarse como defensor o volante y ofrecerle al entrenador una alternativa diferente según dónde decida utilizarlo.

Cisnero, un nombre que pide pista

Si hay un futbolista que dejó argumentos recientes para reclamar mayor protagonismo, ese es Alan Cisnero. Las lesiones le jugaron una mala pasada durante la temporada y le quitaron continuidad después de un comienzo en el que había demostrado ser importante. Pero ante San Martín de San Juan ingresó en el segundo tiempo y fue uno de los pocos que logró cambiar el ritmo del equipo.

Gambeta, velocidad y juego vertical fueron algunos de los recursos que mostró Cisnero. No alcanzó para modificar el resultado, pero sí dejó una señal. San Martín necesita precisamente eso: alguien que pueda romper una línea, atacar un espacio y generar una situación diferente cuando el equipo queda atrapado en la circulación sin profundidad. Por eso, su presencia desde el inicio ante Madryn aparece como una posibilidad concreta.

Otro jugador que puede aportar algo diferente es Jorge Juárez. Perdió protagonismo en las últimas fechas, pero su recorrido y despliegue pueden ser útiles para un mediocampo que necesita recuperar equilibrio. Agustín Graneros se mantuvo como una de las piezas más constantes, aunque la sociedad que se construya a su lado, más allá del posible retorno de Santiago Briñone, será determinante para que el equipo no vuelva a quedar partido.

Una sociedad que podría darle más juego

También está Matías García, otro de los futbolistas que esperan una oportunidad con mayor continuidad. Sus características son similares a las de Gabriel Carabajal, pero eso no necesariamente debería impedir que compartan cancha. San Martín necesita futbolistas capaces de asociarse y generar juego cerca del área, y juntar a dos jugadores con buen pie podría ser una manera de darle más claridad a un equipo que muchas veces depende de una acción individual.

Arriba también hay una decisión pendiente. Bruno Cabrera, Luca Arfaras, Diego Diellos y  Mauro Verón son las alternativas para ocupar el lugar de centrodelantero junto a Álvaro Veliez. Cada uno ofrece características diferentes: movilidad, ataque de espacios o mayor referencia en el área. La elección dependerá de lo que Orfila pretenda para el partido y del estado físico de Arfaras después de su lesión.

No necesariamente será esa la formación. Pero las alternativas existen y ahora el contexto parece pedir que algunas sean evaluadas. Orfila consiguió resultados cuando encontró una base y decidió sostenerla. Ahora, después de cinco partidos sin ganar, deberá determinar si esa fórmula todavía tiene respuestas o si llegó el momento de mover algunas piezas para que San Martín vuelva a encontrar el camino.